Día 8, ¿Quién abandona a quién?

Escrito por Alejandra Venegas, Egresada de Ingeniería Civil en computación, Presidenta de la Directiva Estudiantil Nacional del GBUCH.

Lee el Capítulo de hoy y ¡Toma un tiempo de oración!

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El capitulo 8 comienza con un anuncio importante “Maher-salal-hasbaz”, algunas traducciones dicen “Muy pronto habrá saqueo y destrucción”, “Pronto al saqueo, y al despojo” “Rápido para saquear y rápido para llevar”, es lo que Dios le indica a Isaías que debe escribir en un letrero grande, debe ser legible para que todos lo entiendan, quizás una gigantografía publicitaria de hoy era la idea de utilizar, también llamo a testigos, “Sacerdote Urías y a Zacarias hijo de Jeberequias”. Pero no solo un cartel grande y testigos para plasmar este mensaje, sino que también Isaías llama así a uno de sus hijos, el texto señala este evento puntualmente, el nombre del niño recordaría este mensaje.

No es un muy lindo nombre para un niño pero claro está que era una señal de parte de Dios, antes de que el niño pudiese decir sus primeras palabras, Papá y Mamá, vendrían tiempos de invasión de manos del rey de Asiria. (v.4)

Y si aun con estas señales les quepa duda, otra vez Dios habla a Isaías y le cuenta esta profecía sobre la invasión del imperio Asirio, utiliza la inundación, el desborde de las aguas como figuras para hacer notar que nada se escapará del poder del Rey de Asiria. (v.7-8)

¿Por qué Dios permite esto? ¿Por qué los humilla ante el adversario? ¿Por qué los abandona?

Dios no los desecho, pero ellos lo desecharon a Él, el cuidado de Dios era tierno, calmo, seguro, como las aguas de Siloé (v.6), una fuente tranquila, que estaba segura del ataque de los enemigos. Se fueron de su lado, abandonaron su seguridad, no quisieron vivir en calma, no quisieron la provisión y protección en manos de Dios. En contraste ¿Qué hicieron?...

Hicieron sus propios planes, prepararon sus ejércitos para proveer protección, buscaron estrategias y alianzas propias (v.9-10). Más adelante en el texto sigue esta idea de evadir a Dios, de no buscarlo ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? (v.19).

Al final estarán cansados, fatigados, hambrientos y aun ahí, levantaran su rostro con altivez, maldiciendo.

Por un lado pregunto ¿Quiénes somos nosotros en esta historia? ¿Somos los que queremos vivir nuestra propia vida lejos de Dios? ¿Será que hay áreas y momento de nuestra vida donde no queremos estar en Siloé, donde preferimos consultar a los muertos?...

Y por otro lado ¿Santificaremos a nuestro Dios, será nuestro santuario, le temeremos?
“Guarda bien el testimonio; sella la ley entre mis discípulos. El Señor ha escondido su rostro del pueblo de Jacob, pero yo esperaré en él, pues en él tengo puesta mi esperanza.” (v. 16-17)
¿Qué otras preguntas agregarías tu?

Link de interés
http://www.sentircristiano.com/arqueologia/arq-2-tuneldesiloe.htm

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