Día 11, Un reinado de Paz y Justicia

Lee el Capítulo 11 de Isaías y toma un tiempo para orar. ¿Piensas que en Chile y en el mundo hay justicia?

En los capítulos anteriores se narra de manera muy marcada el juicio de Dios sobre su pueblo, que lo ha abandonado, tal como hemos podido ver en la reflexión del día 8. Son palabras fuertes, de castigo, pero entre medio Dios habla de la esperanza que enviará (reflexión día 9).

En el capítulo 11, esta esperanza se revela de nuevo, y es así  comienza hablando en el v.1 de una vara que sale del “Tronco de Isaí”. Esto se refiere a la familia de David (de hecho la versión TLA lo dice así), y sabemos que es una directa referencia al Mesías, Jesús (Apocalipsis 22:16).

Pues bien, sobre Él estará el Espíritu de Dios, y juzgará con justicia… ¿a qué se refiere esto? Al hablar de justicia se nos viene a la mente un tribunal, un juez con un martillo que esté dictando una sentencia. Si los tribunales, los jueces ya existen ¿será necesario que venga este juez (Jesús)? CLARO QUE SÍ! Muchas veces ponemos toda nuestra esperanza en la justicia de la tierra, pero esta es imperfecta: un juez siempre juzga de acuerdo a lo que ve, a lo que oye (v.3), es decir, a las pruebas que se le pueden presentar. Siendo así, la justicia puede fallar, porque no se presentaron las pruebas suficientes, no eran válidas, etc.  Pero Isaías nos habla de alguien que no juzgará de acuerdo a estas cosas, sino que lo hará directamente con la justicia y equidad que viene del Espíritu de Dios (v.4) Esta justicia es verdadera, es parte de Él (v.5).

Pero la buena noticia no termina allí J. Cuando no hay justicia verdadera, hay peleas, discusiones, rabia, resentimiento… ¿qué sucede entonces si de verdad hay justicia? HAY PAZ! ¿Te imaginas que la paz sea tanta que un lobo pueda estar al lado de un cordero sin atacarlo? ¿O un ternero al lado de un león? (v.6 y 7) ¿Te imaginas llegar a ese nivel de paz?

Si toda esa paz puede lograrse con la justicia de Jesús y su reino, y sabemos que somos parte de ese reino, ¿qué podemos hacer nosotros si vemos que la justicia que existe no es una verdadera justicia? Estamos llamados a ser como Jesús, actuando de manera justa y de esa manera podemos confiar en que llegará la paz de Jesús.

Los últimos versículos tratan de la llegada definitiva del reino de Jesús, cuando reúna a su pueblo y establezca la verdadera justicia y paz (v. 10-16).

Pidamos al Señor que nos bendiga con sus dones, que nos ayude a SER justos y a HACER justicia. No es necesario que seamos jueces para aplicar justicia; podemos tratar de hacerlo en nuestra vida diaria. Es un gran desafío, que sólo con Jesús podemos lograr.

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