Día 16, Viñas Desamparadas

Escrito por Owen Bull, Estudiante de Ingeniería Civil Industrial, Secretario Ejecutivo del GBUCH Santiago Oriente.

Comencemos con Leer el Capítulo de Hoy y orar para que Dios hable desde un libro profético del antiguo testamento a los días que hoy vivimos.

El texto comienza hablando de la sujeción de Moab hacia Israel, (vs 1) y lo desamparados que quedan como pueblo (vs 2-4a). Sin duda es la continuación del capítulo anterior en el que se manifiesta una destrucción completa de este pueblo. Si bien el último versículo mencionaba que los sobrevivientes serían cazados por leones, el capítulo 16 presenta a un personaje en extremo débil para la época pidiendo auxilio: mujeres, abandonadas en la frontera con los enemigos (imagen 1).

Pero si bien el panorama se perfila como algo horrible para Moab, existe la esperanza, dado que entre los versículos 4b y 5 se habla de un descendiente de David, quien impondrá justicia. “…estará deseoso de hacer lo correcto” (vs 5 NTV).

Posteriormente, sin embargo, continúa el llanto, ahora de nostalgia. Luego de reconocer la soberbia, arrogancia y altivez de este pueblo (vs 6) se cuenta con que a estas alturas de la profecía la destrucción fue ejecutada, y solo queda recordar la hermosura que alguna vez tuvo Moab.

Las imágenes giran en torno a la vida agricultora del pueblo. Un elemento cultural que trasciende el trabajo de cada día, abarcando también los alimentos (a través de las tortas o pasteles de uvas o pasas características) y las fiestas (a través de la fabricación de vino en los lagares).

¿Queda algo de alegría? Ya no. Ya no habrá más de esto.

Finalmente aparece el aviso de que este pueblo reaccionará recurriendo a sus dioses (vs 12), pero que todo esto será en vano.

¿Podría pasarnos a nosotros? ¿Esto de que Dios destruya algún elemento que reconozcamos como propio para bajar nuestros humos de la cabeza, pero que finalmente recurramos en busca de estabilidad a aquello mismo que nos destruyó? ¿O por otro lado nos aferraríamos a la esperanza de que el rey justo dirige hoy con verdad, y lo hará plenamente sobre toda su creación luego de Su retorno?

Que la navidad, tiempo de recuerdo del cumplimiento de las promesas del Señor sea un tiempo de alegría, sabiendo que todo lo que nos ocurre es para bien (Rm 8:28), aunque de por medio a veces toque enfrentarnos a tristezas.

Como dice 2ª Corintios 4:

9 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;
9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;
10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

Aprovechemos de orar porque nuestra fe pueda estar siempre bien puesta en Quien es fiel y justo. El dador de la vida, que también dio Su vida para restablecer la situación de quienes nos habíamos apartado.

morado

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